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fotoAlargamiento de pene. Realidad o engaño
Es probable que te haya llegado un correo electrónico no solicitado con promesas de que conseguir un pene más largo y grande es fácil. La publicidad en programas deportivos en la radio, las secciones de deporte de los periódicos y las revistas masculinas recomiendan el empleo de todo tipo de cosas, desde pastillas a bombas de succión, pasando por ejercicios y pasas, para aumentar el tamaño del pene y convertirlo a uno en más hombre



Existen numerosas terapias, métodos y procedimientos que dicen garantizar al usuario el alargamiento del pene, pero hasta ahora “no existe evidencia científica alguna que avale el uso de píldoras, bombas, pesos o ejercicios para aumentar la longitud ni el diámetro del pene”. Además, las agencias gubernamentales, como la FDA norteamericana o la AEM europea, que regulan los medicamentos y los aparatos médicos no han autorizado ningún tipo de tratamiento para alargar, engrosar ni aumentar el pene.

Dicho esto, solo queda la cirugía para alargar el pene, a través de métodos controvertidos y de resultado incierto. Algunos hombres sometidos a tal tipo de cirugía están encantados con los resultados, mientras que otros hombres han denunciado a sus médicos. Si uno está considerando la opción quirúrgica para aumentar el tamaño de su pene, o incluso solo por curiosidad e información, vale la pena conocer los riesgos y comprender las motivaciones.

Los riesgos: desde las cicatrices a la impotencia

Los cirujanos han diseñado procedimientos reconstructivos para penes que han sido amputados por la circuncisión, mordeduras de animales, accidentes de vehículos a motor o agresiones físicas, entre otras causas. Puede construirse un pene cuando una mujer quiere cambiar de sexo y cuando un niño nace con una malformación congénita. Algunos cirujanos han desarrollado incluso procedimientos para aumentar el diámetro y la longitud del pene. Sin embargo, las asociaciones médicas de los especialistas implicados, como urólogos, cirujanos plásticos y estéticos, tienen todas declaraciones de políticas en contra de los procedimientos quirúrgicos cosméticos para alargar el pene.

Para alargar el pene, la cirugía típica implica la sección del ligamento suspensorio que fija el pene al hueso púbico y soporta la piel desde el abdomen hasta el tronco del pene. El ligamento suspensorio estabiliza y proporciona la típica dirección hacia arriba del pene en erección. Cuando se corta el ligamento suspensorio, el pene parece más largo porque hay más parte de él fuera del cuerpo. Pero seccionar el ligamento suspensorio puede producir la inestabilidad de la erección del pene, que bambolea y se coloca en un ángulo poco corriente. Por ejemplo, después de cortar el ligamento suspensorio, las erecciones pueden ser horizontales y lateralizadas más que en la típica posición vertical

Para aumentar el grosor, los médicos normalmente inyectan grasa, succionada de otra parte del cuerpo, en el interior del pene o extirpan tejido grado de otra parte del cuerpo y lo injertan sobre el tronco del pene. También pueden emplearse tejidos de cadáver.

Ni cortar el ligamento suspensorio no inyectar grasa han demostrado ser procedimientos seguros y eficaces, según los especialistas. Las inyecciones de grasa han proporcionado resultados mixtos. Además, el aumento del grosor mediante la inyección de grasa no proporciona un resultado permanente puesto que la mayor parte de la grasa transferida de una parte del cuerpo a otra es reabsorbida al cabo de pocos meses. Esto puede resultar, incluso, en acúmulos indeseados de grasa o no producir el aumento esperado en el grosor del pene, además del riesgo de complicaciones como infección, pérdida de la sensibilidad, hemorragia y pérdida de función.

Después de la cirugía para al alargamiento del pene, algunos hombres han precisado intervenciones quirúrgicas adicionales para corregir las deformidades producidas por el procedimiento original. Estos hombres informan de problemas como cicatrices, acortamiento del pene, pelos en la base del pene, penes colgantes, pérdida de la sensibilidad y bultos y nódulos de grasa. Otros refieren impotencia, incontinencia urinaria y dolor persistente.

En resumen, que no se puede recomendar la cirugía de alargamiento del pene como un procedimientos quirúrgico beneficioso o como una forma apropiada para aumentar la autoestima y la autoconfianza en el hombre anatómicamente normal.

La motivación: ¿Por qué quiere uno un pene más largo?

¿Por qué uno considera este tipo de cirugía? ¿Es porque a uno no le gusta lo que ve cuando mira hacia abajo? ¿Es porque uno se siente incómodo cuando se compara con otros hombres en el vestuario?

Los urólogos informan que la ansiedad sobre el tamaño del pene con frecuencia tiene poca relación con el tamaño real del pene. La mayoría de hombres que buscan una solución quirúrgica a su preocupación psicológica por el tamaño de su pene, en realidad tienen un pene de tamaño normal. Esto es lo que se conoce como “síndrome del vestuario” y se refiere a la ansiedad que se sufre cuando uno se cree que el propio pene no mide lo que uno ve que mide el pene de otro hombre.

Podría decirse que la belleza está en el ojo del espectador y que el tamaño del pene es más un tema de percepción que de las medidas que tanga en realidad. Algunos arguyen que si el aumento del pene mejora la autoestima del hombre, independientemente del tamaño del pene que tanga, debe ser una opción. Otros argumentan que en la sexualidad y la identidad del hombre hay algo más que el tamaño del pene. Lo que sí parece claro a partir de los estudios es que no hay evidencias de que esta cirugía aumente la autoestima.

Además, tamaño no equivale a destreza o habilidad. Un mayor tamaño no significa una mejor función. En todo caso, algunos hombres que se han sometido a este tipo de cirugía para aumentar el tamaño de su pene informan de erección en ángulos raros y deterioro de la función sexual.

Si usted está preocupado por el tamaño de su pene, hable con su pareja sexual. Quizá se sorprenda de oír de que el tamaño y la forma de su pene tiene poco que ver con la satisfacción de su compañera sexual que lo que usted cree. Comprender las necesidades y deseos físicos y emocionales de su pareja sexual pueden hacer más para mejorar su relación sexual que cambiar el tamaño de su pene.

Algo que sí parece funcionar: un peso apropiado

Un lugar en el que el tamaño sí que importa es el abdomen – no el pene. Si su abdomen inferior cuelga sobre sus genitales, puede parecer que se tiene un pene más corto y más pequeño de lo que en realidad se tiene. La grasa puede ocultar poco o mucho la parte superior del pene. De manera que el mejor tratamiento es conseguir y mantener un peso apropiado.

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